Un total de 18 familias, unas 70 personas, fueron evacuadas de manera preventiva del barrio Las Piedritas, en San Miguel de Tucumán, y trasladadas al albergue municipal Papa Francisco, debido al fuerte aumento del caudal del río Salí, que avanzó sobre el terreno y puso en riesgo las viviendas tras varios días de intensas lluvias.
La medida fue confirmada por el director de Defensa Civil Municipal, Rubén Fernández, quien explicó que la decisión se tomó luego de un monitoreo constante de la zona. Señaló que el riesgo se volvió crítico y que, por pedido de la intendenta, se dispuso la evacuación para resguardar la vida de los vecinos.
Las familias fueron trasladadas de forma ordenada y actualmente reciben asistencia integral en el refugio municipal. Allí cuentan con atención médica, alimentos, acompañamiento social y actividades recreativas para los niños, con la participación de distintas áreas del Municipio como Salud, Educación, Deportes y Desarrollo Social.
Fernández indicó que, si bien la erogación de agua comenzó a disminuir, la situación continúa bajo vigilancia permanente, ya que rige una alerta amarilla y las condiciones climáticas podrían cambiar durante las próximas horas. También confirmó que no quedaron personas en la zona evacuada y que se dispuso custodia policial para evitar riesgos.
En el albergue, las familias relataron el impacto del avance del agua, que en algunos casos destruyó por completo sus viviendas. Vecinos contaron que el río arrasó con sus casas en pocos días y expresaron su preocupación por no tener un lugar adonde volver.
Además, pidieron comprensión y empatía ante la situación que atraviesan. Aseguraron que viven en esa zona por necesidad y destacaron que muchas de las familias afectadas trabajan a diario para sostener a sus hijos, mientras esperan una solución definitiva.




