Un siniestro vial ocurrido el domingo, protagonizado por uno de los hijos de Domingo Amaya, presidente del Ente Tucumán Turismo, generó fuerte repercusión en redes sociales por versiones que cuestionaban el accionar policial y sugerían tráfico de influencias; ante ello, el funcionario salió a aclarar los hechos y aseguró que todo el procedimiento se realizó como corresponde, con intervención policial y alcoholemia incluida.
El choque fue registrado en un video que se viralizó y dio lugar a rumores sobre un supuesto intento de evadir controles y de evitar pericias. Amaya explicó que se enteró del hecho por una vecina, fue al lugar y la Policía ya estaba trabajando. Luego, su hijo fue trasladado a la Comisaría Tercera, donde se iniciaron las actuaciones.
Según relató, ambos conductores —su hijo y el motociclista— fueron llevados a realizar la alcoholemia, sin excepciones. Indicó además que el motociclista solo sufrió un raspón en la mano, recibió atención médica y no hubo lesiones de gravedad.
El funcionario también aclaró que la persona que grabó el video no era familiar de los involucrados y que incluso se presentó en la comisaría para verificar lo ocurrido. Agregó que la esposa del motociclista también estuvo allí y constató el buen estado de salud de su marido.
Ante las acusaciones, Amaya fue enfático: negó cualquier intento de influir en el procedimiento y afirmó que priorizó que todo se hiciera conforme a la ley. Confirmó que su hijo había consumido vino en un asado y señaló que el resultado de la alcoholemia y las responsabilidades serán determinadas por la Justicia.
Finalmente, subrayó que el hecho dejó solo daños materiales, que las actuaciones continúan en la comisaría y la fiscalía de turno, y agradeció el espacio para aclarar lo que calificó como información infundada.




