Miles de usuarios del sur de Tucumán quedaron sin energía eléctrica este jueves por la tarde debido a una falla en el sistema de transporte de alta tensión, mientras que, en paralelo, el titular del ente regulador ERSEPT, José Ascárate, confirmó un nuevo aumento del 20% en el costo de la energía, que impactará con una suba aproximada del 10% en las facturas residenciales de EDET, según explicó el funcionario.
El corte del servicio se produjo alrededor de las 15:10, cuando quedó fuera de funcionamiento la línea de alta tensión Independencia–Agua Blanca, lo que provocó la salida de servicio de las estaciones transformadoras Agua Blanca, Aguilares y Villa Quinteros, de acuerdo a lo informado por EDET. La interrupción afectó a Lules, Famaillá, Monteros, Concepción, Aguilares, Juan Bautista Alberdi, La Cocha y zonas cercanas, y el suministro recién comenzó a normalizarse cerca de las 15:43.
Mientras se registraba el apagón, Ascárate, titular del ERSEPT, defendió públicamente el incremento tarifario y explicó que se trata de un ajuste en el precio de la energía mayorista que se traslada a la boleta final. Según indicó, el aumento no quedará en manos de la distribuidora, aunque reconoció que el impacto será sentido por los usuarios.
Desde el ente regulador señalaron que los principales inconvenientes se encuentran en el sistema de transporte eléctrico, bajo la órbita de Transnoa y organismos nacionales. Sin embargo, las consecuencias del corte y de los aumentos recaen directamente sobre los usuarios residenciales, que enfrentan facturas más altas y un servicio con interrupciones recurrentes.
A este escenario se suma el fin del esquema RASE y la aplicación de un nuevo sistema de subsidios más restrictivo, que reduce los topes de consumo subsidiado y deja afuera a numerosos hogares. La situación volvió a generar malestar entre los usuarios, que reclaman mejoras en la calidad del servicio y un mayor control frente a los reiterados cortes y subas tarifarias.




