Las dos primeras noches de los corsos en Aguilares estuvieron marcadas por hechos de violencia, cuando durante el fin de semana se registró un herido por arma blanca y, al día siguiente, una pelea generalizada que obligó a la intervención policial, en inmediaciones del corsódromo y en medio de un evento al que asistían familias y niños.
Durante la primera jornada, un hombre resultó herido tras una agresión con un arma blanca en las cercanías del corsódromo. Fue asistido por personal de emergencias y trasladado a un centro de salud. Según se informó, su estado no sería grave, aunque el episodio generó preocupación entre los asistentes.
La situación empeoró en la segunda noche, cuando una pelea entre varios grupos de personas derivó en una batalla campal. Hubo golpes, corridas y momentos de mucha tensión, lo que obligó a la intervención del personal policial para controlar el desorden.
Vecinos y personas que asistieron al espectáculo manifestaron su malestar por la falta de seguridad y de controles en un evento masivo. Muchos señalaron que no se pudo disfrutar del carnaval con tranquilidad y que la violencia opacó el clima festivo.
De esta manera, los corsos de Aguilares, que habían sido anunciados como una fiesta popular y familiar, quedaron empañados por estos hechos, reabriendo el debate sobre la organización del evento y la necesidad de reforzar las medidas de prevención para garantizar espectáculos seguros.




