El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, inauguró este viernes el 121° período de sesiones ordinarias en la Legislatura de Tucumán, donde reclamó al Gobierno nacional el pago de más de $100.000 millones que, según afirmó, se le adeudan a la provincia. Lo hizo tras caminar desde su departamento de calle Muñecas hasta el edificio legislativo, acompañado por su esposa, custodia y comisión protocolar, y ratificó que mantendrá el diálogo institucional con el presidente Javier Milei.
En su discurso, que se extendió por más de una hora y media, Jaldo detalló que el PAMI adeuda al Siprosa $35.000 millones por prestaciones médicas; que la Anses debe $34.000 millones vinculados al sistema previsional transferido; y que hay otros $8.000 millones pendientes por compromisos del Consenso Fiscal.
Además, señaló que entre 2024 y 2025 Tucumán dejó de recibir más de $74.000 millones por la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente, partidas de Conectividad y compensaciones al transporte público. Según explicó, esos fondos impactaban directamente en los salarios docentes y en el funcionamiento del sistema de transporte.
En materia económica, el gobernador aseguró que la provincia mantiene equilibrio fiscal gracias a una administración “responsable” y sin endeudamiento excesivo. Sin embargo, aclaró que sostener el diálogo con la Nación no significa renunciar a los reclamos.
Sobre la deuda del PAMI, garantizó que la Provincia continuará atendiendo a los afiliados en los hospitales públicos. “No vamos a desamparar a nuestros abuelos”, afirmó ante los legisladores.
También pidió la reparación y el mantenimiento de los 600 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan Tucumán, en especial las rutas 9, 38 y 157, cuya conservación depende del Estado nacional.
En el tramo final, Jaldo remarcó que Tucumán seguirá siendo una provincia “dialoguista”, pero dejó en claro que su prioridad es defender los intereses locales. “Para mí primero está mi querida provincia”, concluyó.





