La crecida del río Loro–río Salí generó una alerta en Tucumán y encendió la preocupación en varias localidades, especialmente en la zona de El Cadillal y en los sectores por donde el cauce avanza hasta llegar a Termas de Río Hondo.

El incremento del caudal se debe principalmente a la fuerte erogación de agua desde el dique Celestino Gelsi, que alcanzó su capacidad máxima. A esto se suma el aporte del río que baja desde Aguas Chiquitas, lo que incrementa aún más el volumen de agua que circula por el sistema.

Como consecuencia de la crecida, varios campings ubicados en El Cadillal ya quedaron anegados. En el lugar se observan árboles con el tronco completamente cubierto por el agua y solo sus copas sobresaliendo, una imagen que refleja el notable aumento del nivel del embalse.

Ante este escenario, las autoridades recomendaron evitar ingresar al agua, mantenerse alejados del cauce y no intentar realizar actividades como la pesca, debido al peligro que representan las correntadas y la inestabilidad del nivel del río.

Desde el área responsable de la presa explicaron que la erogación se dispuso porque el embalse superó los 607 metros sobre el nivel del mar, su cota máxima. Para mantener el nivel en parámetros seguros, se decidió abrir dos de las tres válvulas de descompresión y activar el aliviadero.

Estas maniobras buscan disminuir la presión sobre la estructura del dique y prevenir riesgos tanto para la infraestructura como para las poblaciones ubicadas aguas abajo del río. Mientras tanto, se mantiene el monitoreo permanente de la situación ante el elevado caudal que continúa circulando.