Tucumán logró un avance histórico al producir el primer café argentino con calidad internacional, en un proyecto impulsado por la empresa Cabrales S.A. junto al Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) y con apoyo del Gobierno provincial. El desarrollo se realizó en el oeste tucumano, donde ensayos agronómicos permitieron cultivar café en suelo local, marcando un cambio clave en la producción nacional y abriendo la puerta a una nueva economía regional.
El proyecto combina investigación científica, capacitación técnica y seguimiento productivo, lo que permitió obtener un grano con características sensoriales reconocidas internacionalmente. Según explicó Martín Cabrales, la bebida presenta una identidad propia y perfiles comparables con los de países tradicionales productores de café.
El cultivo se desarrolla en zonas del pedemonte y las yungas tucumanas, donde las condiciones de altitud, temperatura y humedad favorecen su crecimiento. Actualmente, hay plantaciones experimentales en siete localidades del oeste provincial, y se espera que aumenten su producción en los próximos años.
Además, el proyecto no solo apunta al cultivo, sino también al procesamiento completo del café en la provincia, incluyendo la cosecha manual, el tratamiento del grano y la obtención de café verde con trazabilidad, lo que garantiza estándares de calidad.
Desde el IDEP destacaron que este avance se vincula con cambios globales en el clima, que están permitiendo el desarrollo de cultivos tropicales en regiones como Tucumán. En ese sentido, el café aparece como una nueva oportunidad para generar empleo, inversión y desarrollo económico.
Aunque el proceso todavía está en etapa inicial, el objetivo es consolidar una cadena productiva local, formar nuevos productores y, a mediano plazo, avanzar hacia la exportación.
Este logro marca un antes y un después: por primera vez, Argentina deja de ser solo importadora y comienza a posicionarse como productora de café, con Tucumán como protagonista de esta transformación.





