El presidente Javier Milei denunció públicamente un presunto caso de espionaje internacional que habría intentado influir en la opinión pública argentina y perjudicar a su gobierno. A través de sus redes sociales, el mandatario calificó el hecho como de “gravedad institucional pocas veces vista” y aseguró que lo revelado es apenas “la punta del iceberg”, anticipando que avanzarán para identificar a todos los involucrados.
La declaración se dio luego de la difusión de una investigación periodística que señala la existencia de una supuesta operación atribuida a Rusia, destinada a financiar contenidos críticos contra la gestión libertaria.
Según ese informe, se habrían pagado más de 250 artículos en al menos 23 medios digitales, con una inversión cercana a los 283 mil dólares, con el objetivo de cuestionar la política exterior del gobierno, especialmente su postura en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Además, la investigación menciona la participación de cuentas en redes sociales, influencers y portales digitales, que habrían amplificado estos contenidos para generar mayor impacto.
En su mensaje, Milei fue contundente: “Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los actores directos e indirectos que participaron de esta red de espionaje ilegal”.
Por su parte, la Secretaría de Inteligencia del Estado confirmó la existencia de esta presunta operación y aseguró que el caso ya fue puesto en conocimiento de la Justicia Federal y el Ministerio Público Fiscal desde octubre de 2025.
Según el organismo, la estructura tenía como fin difundir información falsa y manipular la opinión pública en favor de intereses extranjeros, lo que agrava aún más la situación.





