Una pareja identificada como Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32) murió este domingo en Tafí Viejo, Tucumán, luego de que su auto fuera arrastrado por una fuerte correntada en medio del temporal que azotó la provincia. El hecho ocurrió durante la noche del sábado, cuando regresaban de un casamiento, y terminó con el vehículo incrustado debajo de un puente, convirtiéndose en una trampa mortal. Con este caso, ya son tres las víctimas fatales del fenómeno climático.
La pareja, que era padre y madre de dos chicos pequeños, había asistido a una boda y emprendía el regreso a su casa en un Nissan Versa blanco, cuando fueron sorprendidos por calles completamente anegadas por las intensas lluvias.
El último contacto con sus familiares fue alrededor de las 21 del sábado, cuando avisaron que estaban dentro del auto esperando que bajara el nivel del agua, ya que no podían avanzar. Desde ese momento, no volvieron a responder, lo que desató una intensa búsqueda.
Según las primeras reconstrucciones, la corriente de agua venció al vehículo, lo sacó del camino y lo arrastró varios metros hasta un canal o zanjón, donde terminó volcado y atrapado debajo de un puente.
El hallazgo se produjo en la zona del barrio Nueva Italia, cerca del club SMATA y a unos 400 metros de la ruta 9. Allí, los rescatistas encontraron el auto cubierto de barro, ramas y residuos, completamente trabado por la fuerza del agua.
La escena fue estremecedora: el vehículo había quedado aplastado y encajado, lo que obligó a los bomberos a cortar parte del techo para poder extraer los cuerpos.
Todo indica que la pareja no logró salir a tiempo, debido a las condiciones extremas: oscuridad, agua turbia, barro y una corriente muy fuerte que convirtió el lugar en una trampa.
Vecinos y rescatistas señalaron que esa zona ya era peligrosa durante la tormenta, y que incluso otros vehículos habían tenido que ser asistidos horas antes.
La tragedia generó una profunda conmoción en Tucumán, no solo por la violencia del hecho, sino porque la pareja deja dos hijos pequeños, entre ellos una beba de pocos meses.
Además, se conoció que Mariano trabajaba en la Caja Popular de Ahorros y Solana en Casa de Gobierno, lo que aumentó el impacto en sus entornos laborales y sociales.
Este caso se suma a otras víctimas del temporal, como la muerte de un niño de 12 años electrocutado, y vuelve a poner en evidencia los riesgos extremos de las lluvias cuando se combinan calles colapsadas, canales desbordados y caminos anegados.





