Éxtasis en Tucumán: investigan si la droga sintética iba a otras provincias

Publicado el: 4 junio, 2026

La Justicia investiga si las drogas sintéticas secuestradas en Tucumán, valuadas en unos $60 millones, tenían como destino no solo el mercado local, sino también provincias como Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Jujuy, luego de un operativo histórico en el que se incautaron éxtasis, tusi, ketamina y LSD, y quedaron detenidos Enrique Sánchez Loria y Nicolás Avellaneda.

El caso quedó bajo análisis de los investigadores, que ahora revisan nombres, direcciones, números de teléfono, imágenes captadas por cámaras especiales, un cuaderno y teléfonos celulares secuestrados durante el procedimiento.

El operativo, realizado por la Policía de Tucumán, permitió secuestrar 458 pastillas de éxtasis, más de 200 gramos de tusi, siete frascos con ketamina líquida, tubos con más de 60 gramos de ketamina sólida y 29 pepas de LSD.

Para los investigadores, se trata de un procedimiento histórico. Desde que entró en vigencia la ley de narcomenudeo, en diciembre de 2022, hasta este caso, la Dirección General de Drogas Peligrosas había secuestrado apenas 31 pastillas de éxtasis, cuatro gramos de tusi y 387 pepas. Además, por primera vez se decomisó ketamina en un operativo de estas características.

La causa tiene dos detenidos con prisión preventiva. Uno de ellos es Enrique Sánchez Loria, quien residía en el departamento donde se realizó el allanamiento. El otro es Nicolás Avellaneda, quien en un primer momento fue considerado consumidor, pero luego quedó bajo sospecha por una posible participación en la comercialización.

Por pedido del fiscal José Sanjuán, la Justicia dictó cuatro meses de prisión preventiva para Sánchez Loria y 15 días para Avellaneda.

Una de las principales líneas de investigación apunta al origen de las sustancias. Los pesquisas creen que las pastillas de éxtasis podrían haber llegado desde laboratorios clandestinos ubicados en Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba. Ese también podría haber sido el punto de partida de la ketamina.

Según los investigadores, este tipo de drogas suele trasladarse mediante encomiendas o por personas que actúan como correos.

Otra hipótesis apunta a una posible producción local de tusi. En el departamento allanado se encontraron ketamina líquida, cafeína y MDMA, componentes que suelen utilizarse para preparar esta sustancia, conocida popularmente como “cocaína rosa”.

También fueron secuestrados instrumentos que normalmente se emplean para su elaboración, por lo que la Justicia analiza si parte de la droga era preparada en Tucumán.

En el caso del éxtasis, los investigadores consideran menos probable que haya sido fabricado en la provincia, ya que no se encontró una máquina acuñadora, elemento clave para producir comprimidos. Sin embargo, no descartan que ese equipo pueda estar en otro lugar.

El juez Guillermo Taylor sostuvo que existen indicios sobre una posible producción local de drogas sintéticas, aunque todavía faltan pruebas concluyentes.

Sobre Sánchez Loria, la investigación reúne datos contradictorios. El acusado aseguró ser comerciante. Primero dijo que vendía muebles y artículos para el hogar, y luego afirmó que comercializaba artículos ortopédicos. Además, la auxiliar fiscal señaló que en sus redes sociales se presentaba como importador.

Un antecedente llamó la atención de los pesquisas: el 10 de abril, Sánchez Loria protagonizó un accidente en moto y los policías que lo asistieron encontraron droga entre sus pertenencias. Desde entonces habría quedado bajo observación.

En cuanto a Avellaneda, durante el allanamiento en su vivienda se encontró un recibo de sueldo que indica que trabaja como agente de una empresa de seguridad privada. Los investigadores intentan determinar qué función cumplía y no descartan que haya trabajado en fiestas electrónicas, donde suele exigirse personal de seguridad para controlar el ingreso y el movimiento interno.

El caso volvió a poner bajo la lupa a las fiestas electrónicas, aunque las autoridades no manifestaron intención de volver a prohibirlas. En septiembre de 2024 ya se había dispuesto una suspensión temporal luego de detectar que algunas personas vinculadas a la organización de estos eventos también estaban involucradas en la venta de drogas sintéticas.

Ahora, referentes del sector reclamaron mayores controles sobre los afters y las fiestas clandestinas que se realizan en el Gran San Miguel de Tucumán.

Otra línea fuerte de la investigación apunta a una posible red fuera de Tucumán. Los investigadores creen que la droga secuestrada no estaba destinada exclusivamente al consumo local.

En principio, reunieron indicios que apuntan a posibles conexiones con Catamarca y Santiago del Estero, aunque tampoco se descartan envíos a Salta y Jujuy.

Durante el allanamiento, los policías encontraron una bolsa con una anotación que decía: “Pablo Escobar 1.500”. Los pesquisas sospechan que esa cifra podría hacer referencia a la cantidad de pastillas que el acusado habría tenido en algún momento.

Uno de los puntos centrales será determinar si Sánchez Loria y Avellaneda son los únicos implicados. En el procedimiento se hallaron bolsas con nombres, direcciones y teléfonos de presuntos compradores.

Ahora la Justicia deberá establecer si esas personas eran simples consumidores o si algunas actuaban como revendedores dentro de una red de distribución.

Hasta el momento no trascendieron los nombres de los sospechosos. Sin embargo, varios testigos señalaron que entre los presuntos compradores habría personas de alto poder adquisitivo.

Las pericias sobre los celulares secuestrados serán claves para reconstruir la ruta del dinero, los contactos, los pedidos y los posibles destinos de las drogas sintéticas.

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