La Municipalidad de San Miguel de Tucumán comenzó a colocar calcomanías en los vehículos que estacionan en lugares prohibidos, especialmente en el micro y macrocentro, para ordenar el tránsito y generar conciencia entre los conductores. La medida apunta principalmente a combatir el estacionamiento en doble y triple fila, una de las infracciones más frecuentes en la Capital, y puede venir acompañada de multas que rondan los $300.000.
El secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, explicó que los controles se realizan sobre todo dentro del perímetro de las cuatro avenidas, donde se registra una gran cantidad de infracciones diarias.
“Hace 20 días hemos generado estas calcomanías que son colocadas efectivamente donde está prohibido estacionar”, señaló el funcionario.
Según Arnedo, actualmente se labran alrededor de 300 actas por día por infracciones vinculadas al estacionamiento.
La medida busca que los conductores tomen conciencia y eviten dejar sus vehículos en sectores donde está expresamente prohibido hacerlo.
Además, el municipio también diseñó calcomanías para identificar situaciones relacionadas con casos de alcoholemia positiva, dentro de las infracciones previstas por la legislación provincial y las ordenanzas municipales.
Pero las calcomanías no son la única consecuencia. Los conductores que estacionen en lugares indebidos también pueden recibir multas que actualmente rondan los $300.000.
En los casos en que sea necesario retirar el vehículo con una grúa, el propietario deberá pagar también ese costo.
Para los operativos, la Municipalidad trabaja con entre tres y cuatro grúas en el microcentro y sus alrededores.
Desde el municipio adelantaron que los controles continuarán y se extenderán hacia otras zonas de la ciudad.





