La investigación por el secuestro de 470 kilos de cocaína ocurrido en junio pasado en Tucumán sumó nuevas pistas que refuerzan la hipótesis de un posible vuelo narco. La Justicia Federal investiga una pista de aterrizaje en Estación Aráoz, retuvo seis avionetas y ordenó nuevas detenciones para determinar si ese lugar fue utilizado por una organización para recibir la droga y luego trasladarla por tierra. El cargamento, valuado en más de US$ 1,1 millones, había sido descubierto por Gendarmería dentro de una camioneta sobre la ruta 157, cerca de Río Colorado.
El caso comenzó cuando efectivos de Gendarmería Nacional detuvieron una Toyota Hilux durante un control de rutina.
En la caja del vehículo encontraron varios bultos que contenían un total de 470 kilos de cocaína, uno de los mayores decomisos registrados en la región durante el año.
El conductor, Marcos Nacif, fue el primero en quedar detenido.
Luego fueron arrestados Rodrigo “Icha” Chávez, señalado como supuesto propietario de la camioneta, y Pablo Abraham Pérez, a quien los investigadores consideran presunto líder de la organización.
También quedaron detenidos Enrique Santos Catulo, su hijo Ernesto Catulo Chamas y Matías Díaz, quienes serían investigados por posibles maniobras vinculadas al lavado de activos mediante operaciones de compra y venta de vehículos.
La causa está en manos del fiscal federal Rafael Vehils Ruiz, quien desde el comienzo trabaja sobre la hipótesis de que la droga habría ingresado a Tucumán por vía aérea.
Según esa línea investigativa, la organización habría recibido el cargamento en una zona preparada para el aterrizaje de avionetas y luego lo habría trasladado por tierra hasta un punto de acopio.
La cantidad de cocaína secuestrada también llevó a los investigadores a considerar que el cargamento podría haber tenido como destino otras provincias o incluso el exterior.
Uno de los últimos operativos se realizó en Estación Aráoz, donde efectivos de Gendarmería detuvieron a Mateo Mauricio Bonetti, de 25 años.
De acuerdo con fuentes de la investigación, la familia del joven se dedica a distintas actividades agropecuarias, entre ellas la fumigación de campos.
En un predio familiar habría una pista de aterrizaje utilizada por avionetas para tareas agrícolas.
Los investigadores intentan determinar si ese lugar pudo haber sido utilizado por la organización para recibir un vuelo con droga.
En el procedimiento también fueron retenidas seis avionetas. Tres pertenecerían a la familia y las otras habrían sido recibidas para trabajos de reparación.
Bonetti, asistido por su abogado Víctor Padilla, se habría negado a declarar.
Otro de los detenidos es Silvio “Chivo” Medina, señalado en el expediente como una persona cercana a Abraham Pérez.
Medina ya había sido detenido en 2025 en otro procedimiento en el que se secuestró cocaína y dinero en efectivo.
Actualmente cumpliría prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario debido a una enfermedad terminal. Los investigadores analizan si pudo haber continuado vinculado a la presunta organización desde su domicilio.
El último arrestado mencionado en la causa es Ramiro Paradi, oriundo de Aguilares.
Por el momento, su rol dentro de la investigación no está definido. Algunas versiones lo vinculan con un grupo familiar relacionado con causas por narcotráfico, mientras otras señalan que podría tener un vínculo personal con uno de los principales investigados.
La Justicia deberá determinar ahora si la pista de Estación Aráoz y alguna de las avionetas retenidas tuvieron realmente participación en el traslado de la droga.
Con estas nuevas medidas, la investigación busca reconstruir toda la ruta de los 470 kilos de cocaína, identificar a cada uno de los presuntos integrantes de la organización y establecer cómo habría ingresado el cargamento a Tucumán.





