El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, consiguió este domingo 25 de octubre una histórica reelección al derrotar en segunda vuelta al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal. Con el escrutinio prácticamente terminado, el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) alcanzó alrededor del 51,75% de los votos válidos, frente al 48,25% obtenido por Bolsonaro, y logró revertir una elección en la que había terminado segundo en la primera vuelta. A sus 80 años, Lula se convertirá así en el primer presidente brasileño elegido para gobernar el país en cuatro mandatos, y comenzará su nuevo período el 5 de enero de 2027.
La remontada fue uno de los datos centrales de la jornada. En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había terminado primero con poco más del 47%, mientras que Lula había conseguido alrededor del 45%. Tres semanas después, el actual mandatario logró revertir esa diferencia y sacar una ventaja de más de cuatro millones de votos en el balotaje.
La elección estuvo además atravesada por una situación inusual durante las últimas horas de votación. Tanto la campaña de Lula como la de Bolsonaro presentaron reclamos por problemas relacionados con el transporte de votantes y las fuertes lluvias, y el juez del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin dispuso una extensión del horario. El Tribunal Superior Electoral aclaró posteriormente que la votación continuaría únicamente en aquellos lugares donde todavía no había finalizado a las 17 y retrasó hasta después de las 19 la publicación de los resultados.
La victoria representa además un hecho inédito en la política brasileña reciente: Lula consiguió llegar nuevamente al Palacio del Planalto después de haber perdido la primera vuelta, algo que no había ocurrido en una elección presidencial desde el regreso de Brasil a la democracia. El mandatario había gobernado anteriormente entre 2003 y 2010 y regresó al poder en 2023 para iniciar su tercer período presidencial.
La campaña estuvo marcada por fuertes diferencias sobre economía, seguridad, políticas sociales y la relación de Brasil con Estados Unidos. Lula centró parte de su discurso en la defensa de los programas sociales y la soberanía brasileña, mientras que Flávio Bolsonaro presentó una propuesta de mayor endurecimiento en materia de seguridad y buscó mantener el peso político construido por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
El nuevo mandato, sin embargo, comenzará con un escenario político complejo. Lula deberá convivir con un Congreso de fuerte presencia conservadora y con un país que volvió a mostrar una profunda división electoral: prácticamente la mitad de los votantes respaldó a Bolsonaro. El resultado garantiza la continuidad de Lula en el poder hasta 2030, pero también anticipa cuatro años de negociaciones intensas para avanzar con su agenda.
Con la victoria confirmada por la Justicia Electoral, Lula gobernará Brasil por cuarta vez, un récord en la historia política del país. La asunción del presidente reelecto y de su vicepresidente está prevista para el 5 de enero de 2027.





