La crecida histórica del río Dulce provocó este fin de semana una grave emergencia en Santiago del Estero, donde el agua desbordó en varios sectores de la capital y avanzó hasta las inmediaciones del Estadio Único Madre de Ciudades. El fenómeno se produjo tras varios días de intensas lluvias en el norte del país, especialmente en Tucumán y Salta, que hicieron crecer la cuenca Salí-Dulce y generaron un fuerte aumento del caudal que terminó impactando en territorio santiagueño.
El desborde del río Dulce comenzó a notarse en distintos sectores de la ciudad, donde el agua avanzó por la Costanera Diego Armando Maradona y llegó a áreas cercanas al estadio, uno de los lugares más emblemáticos de la capital. Las imágenes del río cubriendo parte de la costanera y acercándose al estadio se convirtieron rápidamente en uno de los símbolos más impactantes de la emergencia.
Ante la situación, las autoridades provinciales desplegaron un fuerte operativo de contención. Equipos de emergencia trabajan con maquinaria pesada y personal especializado levantando bordos de tierra para intentar frenar el avance del agua y proteger las zonas más pobladas cercanas al río.
Como medida preventiva, también se restringió el acceso al Parque Aguirre y a distintos sectores de la costanera, donde el agua ya cubre áreas que normalmente se utilizan para recreación. Además, se realizaron cortes preventivos de energía eléctrica en algunos barrios cercanos al río y se reforzó la presencia policial para evitar que curiosos se acerquen a la zona.
La creciente del río Dulce genera preocupación tanto en la capital como en la ciudad de La Banda, donde las autoridades mantienen monitoreos permanentes del nivel del río ante el riesgo de nuevos desbordes en barrios cercanos a la ribera.
La emergencia también afecta a Las Termas de Río Hondo, donde el aumento del nivel del Dique Las Termas de Río Hondo provocó anegamientos en distintos barrios y obligó a evacuar familias de forma preventiva. El embalse recibe un gran volumen de agua proveniente de Tucumán, lo que llevó a liberar caudales hacia el río Dulce para evitar que el dique supere niveles críticos.
Mientras tanto, en Tucumán, algunas zonas comienzan a mostrar una leve mejoría, especialmente en localidades como La Madrid, donde el agua empezó a bajar y varias familias regresan a sus hogares. Sin embargo, la bajante en esa provincia implica que la enorme masa de agua continúa su recorrido hacia Santiago del Estero, donde el impacto ahora se siente con mayor intensidad.
Con alerta roja vigente, operativos desplegados y vigilancia permanente del caudal, la provincia santiagueña enfrenta horas decisivas mientras las autoridades intentan contener una creciente que ya dejó escenas inéditas y mantiene a miles de vecinos en vilo ante la evolución del río en las próximas horas.





