Los colegios privados no católicos de Tucumán atraviesan una disminución de la matrícula, una situación que se profundizó el año pasado y que genera preocupación por su impacto en el pago de sueldos y el mantenimiento de las escuelas, según advirtió Ariel Torres, presidente de la Asociación de Instituciones Privadas Educativas de Tucumán (Asipet), en declaraciones a LV12.
Torres explicó que en 2025 ya se registró una fuerte baja en los niveles iniciales, especialmente en los jardines de infantes de 3 y 4 años, y advirtió que esa caída se irá trasladando de manera progresiva al resto de los cursos. “El año pasado terminamos con una baja en la matrícula, lo cual es un problema grave porque con la cuota de inscripción los colegios afrontan los sueldos y ponen en condiciones las aulas”, señaló.
Asipet nuclea a unas 72 instituciones privadas en toda la provincia, que representan casi la totalidad de los colegios no congregacionales. Frente al inicio del ciclo lectivo, Torres indicó que esperan una reactivación en los próximos días y que los padres se acerquen a regularizar la inscripción de sus hijos.
La preocupación local se enmarca en un fenómeno nacional. Un informe del Argentinos por la Educación alertó que la matrícula del nivel primario caerá un 27% hacia 2030, lo que implicará alrededor de 1,2 millones de alumnos menos en comparación con 2023. El estudio atribuye esta tendencia a la transición demográfica y a la fuerte caída de la natalidad.
“Es una baja muy asentada y sostenida en el tiempo. Nuestro gran desafío será cómo reacomodarnos, porque las aulas van a estar cada vez más vacías”, concluyó Torres, al remarcar que el sistema educativo deberá repensar recursos, infraestructura y organización para adaptarse a esta nueva realidad.




