Un joven de 23 años quedó detenido con prisión preventiva tras ser acusado de asaltar violentamente a un niño de 10 años en el barrio 2500 Viviendas, en la zona sur de San Miguel de Tucumán. El hecho ocurrió el 7 de enero por la noche y el imputado fue reducido por los padres de la víctima y vecinos, luego de una persecución que permitió recuperar el teléfono robado.
La causa es investigada por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos de feria, a cargo de la fiscal Mariana Rivadeneira. Durante la audiencia realizada este viernes, la auxiliar de fiscal Jessie Luz García explicó que el menor estaba jugando frente a su casa cuando el acusado intentó quitarle el celular.
Según la acusación, al resistirse el niño, se produjo un forcejeo en el que el agresor lo golpeó para concretar el robo. Los gritos alertaron a la madre y al padrastro, quienes salieron a la calle y, con ayuda de vecinos, persiguieron y redujeron al sospechoso a pocos metros del lugar, mientras daban aviso a la Policía.
El Ministerio Público Fiscal imputó al acusado por robo simple en grado de tentativa y solicitó 60 días de prisión preventiva, al remarcar que el joven tiene antecedentes penales y condenas efectivas, lo que —según la Fiscalía— evidencia riesgo de fuga y falta de adaptación a las normas de convivencia. También se destacó la gravedad del ataque, por tratarse de un niño y por la superioridad física del agresor.
Tras evaluar los argumentos, el juez interviniente hizo lugar de manera parcial al pedido y ordenó la prisión preventiva por 20 días, plazo durante el cual el imputado permanecerá detenido mientras avanza la investigación y se producen las medidas de prueba pendientes.




