La inflación en la Argentina cerró 2025 en 31,5%, tras registrar 2,8% en diciembre, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en un dato que marca el nivel más bajo desde 2017 y refleja la desaceleración de los precios a lo largo del año.
De acuerdo con el Indec, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró en diciembre una leve aceleración frente al 2,5% de noviembre, influida por factores estacionales y por la recomposición de precios relativos en rubros como Energía, Transporte y Servicios regulados. Aun así, el cierre anual consolidó una fuerte baja frente a años anteriores.
En el último mes de 2025, el rubro con mayor aumento fue Transporte (4,0%), seguido por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%). El Indec indicó además que Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división con mayor incidencia en la variación mensual. En el otro extremo, Prendas de vestir y calzado (1,1%) y Educación (0,4%) registraron las subas más bajas.
Por categorías, los precios regulados lideraron el incremento de diciembre con 3,3%, seguidos por el IPC núcleo (3,0%), mientras que los estacionales avanzaron apenas 0,6%. Analistas explicaron que la desaceleración inflacionaria respondió a un ordenamiento macroeconómico, con menor emisión monetaria, corrección del déficit fiscal y un esquema cambiario que actuó como ancla de precios.
Como referencia, el IPC de 2024 había sido de 117,8%, una fuerte baja frente al 211,4% de 2023, lo que muestra una continuidad en el proceso de desinflación. Para 2026, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyecta una inflación anual de 20,5%, aunque las consultoras estiman que bajar a un dígito anual recién sería posible hacia 2028.
Los especialistas advierten que la evolución del tipo de cambio y la política de tasas de interés serán claves para sostener la baja en los próximos meses, en un escenario donde el objetivo pasa por consolidar la estabilidad sin frenar la actividad económica.




