La Madrid: el pueblo que vive atrapado en una “pileta natural”

Publicado el: 13 marzo, 2026

La localidad de La Madrid, en el sur de Tucumán, vuelve a enfrentar graves inundaciones en marzo de 2026, con barrios anegados, miles de vecinos evacuados y fuertes daños materiales tras las lluvias de los últimos días. El problema ocurre cada vez que se registran tormentas intensas porque el pueblo está ubicado en una llanura donde el agua queda atrapada, una situación que especialistas explican por condiciones geográficas, el crecimiento urbano sin planificación y obras que bloquean el drenaje natural.

El principal factor que explica el drama es el río Marapa, que baja con gran fuerza desde Catamarca y el oeste tucumano. Cuando llega a la planicie donde está el pueblo, el agua pierde velocidad y deposita sedimentos, lo que con el paso de los años elevó el fondo del río y redujo su capacidad de drenaje.

A este problema natural se suman dos barreras artificiales que agravan las inundaciones: el terraplén de las vías del tren y la Ruta Nacional 157. Estas estructuras funcionan como dique inverso, porque el agua entra al pueblo pero luego no puede salir, lo que convierte a La Madrid en lo que muchos especialistas describen como “una enorme pileta sin desagüe”.

Otro factor clave es que el terreno es extremadamente plano, por lo que el agua tarda mucho tiempo en retirarse. Además, las inundaciones muchas veces llegan aunque no esté lloviendo en el pueblo, ya que el agua proviene de cuencas altas de Catamarca o del oeste tucumano.

El problema no es nuevo. Los registros históricos muestran que las grandes inundaciones ocurren desde hace décadas. Uno de los primeros episodios importantes fue el “Desborde del Gigante” en 1944, que ya advertía sobre la fragilidad hídrica de la región.

Durante los años setenta y ochenta se construyeron canales y defensas, pero con el tiempo quedaron obsoletos por la acumulación de sedimentos, la falta de mantenimiento y el avance agrícola. El desmonte del bosque nativo para cultivos también aumentó la velocidad con la que el agua baja hacia el pueblo.

Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en abril de 2017, cuando la presión del agua fue tan grande que las autoridades debieron romper tramos de la Ruta 157 con maquinaria pesada para permitir que el agua saliera y evitar una inundación mayor.

Hoy, en 2026, la situación vuelve a repetirse con evacuaciones masivas y barrios enteros bajo agua, reavivando el debate sobre cómo resolver el problema.

En los últimos años surgieron nuevas propuestas para enfrentar la crisis. Un proyecto elaborado en la Universidad Nacional de Tucumán por los arquitectos Javier Ruiz, Nicolás Real, Facundo Vázquez y Juan Far plantea que el problema no puede resolverse solo con canales o defensas.

La propuesta sugiere reorganizar el uso del territorio mediante un sistema de zonas verdes, amarillas y rojas, según el nivel de riesgo de inundación. En las zonas más peligrosas se propone relocalizar gradualmente a las familias, mientras que en otras áreas se podrían construir viviendas adaptadas a las crecidas, como casas elevadas sobre pilares.

El objetivo no sería eliminar por completo las inundaciones —algo difícil por la geografía del lugar— sino reducir su impacto sobre la población.

Mientras tanto, cada vez que el río Marapa crece y el agua vuelve a cubrir las calles, el drama se repite. Y sin una solución estructural que combine planificación urbana, obras hídricas y adaptación territorial, La Madrid seguirá enfrentando la misma realidad: vivir dentro de una gran pileta natural formada por su propia geografía.

Deja un comentario

(0381) 156806263
San Martín 462