La carrera por la Defensoría del Pueblo de Tucumán entra en su tramo decisivo. Con 46 postulantes inscriptos y el proceso de impugnaciones ya finalizado, la Honorable Legislatura avanzará este viernes 27 de febrero con la primera votación para seleccionar a tres candidatos. Luego, entre esos finalistas, se elegirá al nuevo Defensor del Pueblo antes del 8 de marzo, conforme a lo establecido por la Ley N.º 6.644. En ese escenario, el procurador y gestor cultural Sebastián Uro Romero forma parte de la lista de aspirantes que buscan conducir el organismo provincial.
Sebastián Uro Romero anhela una Defensoría del Pueblo integradora y cercana a la comunidad. “Quiero ser Defensor del Pueblo porque amo esta institución. Entré en ella siendo muy joven hace casi 25 años; la conozco desde adentro y aprendí, de grandes referentes, la gestión de los reclamos y el valor de las personas que hay detrás de cada Actuación”, afirma.
Sebastián es Procurador egresado de la UNSTA, Agente de Propiedad Industrial, Gestor Cultural y músico. Dentro de la Defensoría del Pueblo desempeñó funciones en distintas áreas, como la Secretaría de Relaciones Institucionales, Prensa y la Asesoría en Asuntos Municipales, Comunales y de Seguridad Vial entre 2012 y 2017. Desde ese año cumple funciones en la Dirección de Despacho.
Su propuesta apunta a fortalecer el rol del organismo como institución autónoma que protege derechos y controla la administración pública. “Mi propuesta es la de una Defensoría integradora en relación a los demás organismos del Estado, procurando respuestas para los ciudadanos sin perder su independencia y reafirmando un compromiso social”, sostiene. Además, define a la institución como una “magistratura de opinión”, destacando su autonomía funcional y administrativa.
Entre sus planteos, propone acercar la Defensoría a la gente mediante gestiones directas con funcionarios y responsables de organismos públicos y empresas, buscando reducir tiempos y burocracia sin perder los formalismos legales. También plantea ampliar la presencia territorial del organismo con más receptorías en el interior de la provincia, para que los vecinos puedan realizar reclamos de lunes a viernes en distintos puntos.
A lo largo de su trayectoria institucional, participó en la organización de jornadas y capacitaciones, colaboró en la elaboración de Informes Anuales y fue parte de la revista “Todos somos la Defensoría del Pueblo”. Además, se desempeñó como secretario privado de un Defensor del Pueblo y recorrió municipios y comunas del interior tramitando actuaciones y brindando capacitaciones en seguridad vial.
En relación al personal del organismo, Uro Romero destaca el “capital humano brillante y valioso” que integra la institución. Señala que impulsaría la equiparación salarial con el Tribunal de Cuentas de la Provincia, por tratarse ambos de órganos de contralor previstos en la Constitución Provincial. Asimismo, propone concretar la adquisición de un edificio propio para la Defensoría, que actualmente funciona en un inmueble alquilado. “Tener una sede propia sería un sueño hecho realidad”, afirma.
Finalmente, el candidato compara la figura del Defensor del Pueblo con la de El Quijote de la Mancha. “Un defensor de causas nobles frente a las injusticias, en busca de proteger a los más vulnerables”, expresa, señalando que el cargo requiere convicción, compromiso y vocación de servicio.
Con casi 25 años dentro de la institución y una trayectoria que combina experiencia administrativa y gestión cultural, Sebastián Uro Romero se presenta como uno de los aspirantes a conducir la Defensoría del Pueblo en una etapa clave para la definición del nuevo titular del organismo.




