La Municipalidad de San Miguel de Tucumán y AETAT se reunieron este martes en la sede de 9 de Julio y Lavalle para analizar cómo sostener el servicio de colectivos, en medio de una crisis marcada por la falta de subsidios nacionales, el aumento de los costos, el pedido de actualización tarifaria y la necesidad de mejorar los recorridos del transporte público.
Durante el encuentro, las autoridades municipales remarcaron el fuerte esfuerzo económico que realiza la gestión de Rossana Chahla para mantener funcionando el sistema de colectivos en la Capital. Según informaron, el Municipio destina actualmente $1.000 millones en subsidios y además adelanta otros $400 millones correspondientes a los atributos sociales de la tarjeta SUBE, fondos que, según denunciaron, la Nación dejó de enviar.
El secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, advirtió que ese aporte municipal es clave para que los sectores más vulnerables puedan seguir accediendo al descuento del 55% en el boleto. Sin esa ayuda, miles de usuarios quedarían sin ese beneficio.
Además, el Municipio incrementó de $216 millones a $400 millones los fondos destinados al Boleto Educativo Municipal, debido al crecimiento de la demanda entre estudiantes y docentes.
Desde el sector empresario, el vicepresidente de AETAT, Jorge Berreta, describió la situación como “crítica” y aseguró que las empresas siguen funcionando mediante endeudamiento. También planteó que el principal problema todavía no fue resuelto: quién pagará el verdadero costo del transporte.
“El gran problema sin resolver es quién va a pagar el costo del transporte. Todos vamos a tener que aportar algo más para que el servicio pueda continuar”, afirmó Berreta.
El representante empresario sostuvo que el costo técnico real del boleto es muy difícil de afrontar para los pasajeros y remarcó que los sistemas de transporte necesitan subsidios para poder sostenerse. En ese sentido, pidió al Concejo Deliberante avanzar con rapidez en la definición de una nueva tarifa.
Por su parte, la secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, destacó que la mesa de diálogo forma parte de una política sostenida por el Municipio desde fines del año pasado. “El diálogo es fundamental para resolver los problemas públicos y avanzar en cualquier agenda”, señaló.
Giuliano también cuestionó la eliminación del Fondo Compensador nacional y alertó sobre la falta de inversión en infraestructura vial, a la que definió como una “deuda invisible”.
En paralelo, el Municipio avanza con una racionalización de recorridos para mejorar el funcionamiento del sistema. Entre las medidas ya implementadas mencionaron obras de pavimentación, instalación de paradas y la consolidación del uso de la tarjeta SUBE.
La funcionaria adelantó además que trabajan junto al Gobierno provincial para incorporar al análisis a las líneas interurbanas, con el objetivo de ordenar mejor el transporte en el área metropolitana.
Aunque desde el Municipio y AETAT coincidieron en mantener un diálogo frontal y llano, todavía no hubo definiciones concretas sobre cómo se financiará el sistema en el corto plazo. Mientras tanto, la crisis del transporte sigue abierta y el futuro del boleto continúa en discusión.





