Nicolás Agustín Albaca Romano, el policía tucumano de 23 años que permanecía internado desde el 6 de octubre tras recibir un disparo atribuido a otro efectivo mientras cumplía funciones en una garita de Charcas y pasaje Díaz Vélez, en San Miguel de Tucumán, murió este miércoles 14 de octubre en el Hospital Centro de Salud. El joven había sido operado y permanecía en estado crítico con asistencia respiratoria. Tras conocerse su fallecimiento, familiares, amigos y compañeros lo despidieron con mensajes cargados de dolor y destacaron su vocación de servicio, su alegría y su calidad humana.
Albaca Romano había resultado gravemente herido durante la madrugada del 6 de octubre, mientras prestaba servicio en una garita ubicada en la zona de El Bajo, cerca de la Vieja Terminal. En circunstancias que todavía son investigadas por la Justicia, recibió un disparo presuntamente efectuado por otro integrante de la fuerza. Debido a la gravedad de la lesión, fue trasladado de urgencia al hospital, donde los médicos lo operaron y mantuvieron bajo cuidados intensivos durante varios días.
La noticia de su muerte generó numerosas muestras de afecto dentro de la Policía. En redes sociales comenzó a circular una despedida en la que sus compañeros lo definieron como “un ser humano de enorme corazón” y destacaron la entrega que mostraba en cada servicio. “Tu vocación, tu entrega y tu alegría dejaron una huella imborrable”, expresaron en uno de los mensajes.
También remarcaron que Nicolás no era recordado solamente como un compañero de trabajo, sino como un amigo. “Fuiste un ejemplo de esfuerzo, de valores y de amor por esta profesión”, señalaron. La publicación concluyó con un mensaje de despedida: “Tu luz sigue viva en cada uno de nosotros, en cada enseñanza, en cada gesto y en cada recuerdo”.
Mientras tanto, la causa judicial continúa. Benjamín Eduardo Díaz, también efectivo policial, permanece detenido como presunto responsable del disparo y cumple prisión preventiva hasta el 1 de diciembre. La muerte de Albaca Romano podría tener consecuencias sobre la investigación, aunque cualquier cambio en la calificación legal deberá ser definido por la Justicia.
La causa deberá ahora determinar con precisión cómo se produjo el disparo y qué responsabilidad tuvo el acusado. Mientras avanzan las pericias y medidas judiciales, los compañeros de Nicolás lo despiden resaltando los valores que, según expresaron, dejó dentro de la fuerza.





