Un hombre de 31 años fue imputado por estafa este miércoles en Tucumán, acusado de llevar adelante durante años un esquema de ventas ficticias que generó un perjuicio de casi $34 millones a una empresa de motopartes en Lules, aprovechando su rol como vendedor y manipulando el sistema interno para desviar mercadería y dinero.
La acusación fue presentada por la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad I, a cargo del fiscal Diego López Ávila, durante una audiencia en la que se detalló cómo funcionaba la maniobra.
Según la investigación, el acusado trabajaba desde hacía unos ocho años como vendedor viajante en la firma “La Vía S.R.L.”, lo que le permitía acceder directamente al sistema de facturación. Desde allí, habría armado un circuito ilegal: emitía facturas reales a nombre de clientes verdaderos, pero la mercadería era entregada a terceros no registrados.
Además, la fiscalía sostiene que el imputado falsificaba firmas en remitos y se quedaba con los pagos, que nunca ingresaban a la empresa. Para ocultar todo, también adulteraba registros internos, modificando datos de deudores y brindando información falsa sobre el estado de las cuentas.
El fraude se descubrió cuando la empresa realizó controles y detectó inconsistencias: había clientes que figuraban como compradores, pero negaban haber realizado esas operaciones.
Para el Ministerio Público Fiscal, el acusado utilizó la confianza de sus empleadores para sostener una maniobra sistemática durante varios años sin ser detectado.
Durante la audiencia, se dispusieron medidas de coerción por seis meses, principalmente reglas de conducta, para garantizar que el proceso avance. El juez aceptó el pedido, formalizó la investigación y dejó abierta la causa mientras continúa la recolección de pruebas.





