La Policía de Tucumán desbarató un presunto centro de distribución de drogas sintéticas en un departamento de calle Jujuy al 200, en pleno centro de San Miguel de Tucumán, luego de una investigación iniciada por la detección de un cadete que transportaba pastillas de éxtasis. En el operativo secuestraron éxtasis, tusi, ketamina, LSD, dólares y millones de pesos, y quedó detenido Luis Enrique Sánchez Loria, de 36 años.
El caso comenzó durante un procedimiento de rutina realizado por personal de la Didrop Capital, cuando los efectivos detectaron a un cadete que llevaba pastillas de éxtasis. Según fuentes judiciales, el trabajador aportó datos sobre la persona que le había entregado la droga y el lugar donde residía.
A partir de esa información, los investigadores iniciaron tareas de inteligencia que los llevaron hasta un departamento ubicado en calle Jujuy al 200, donde sospechaban que funcionaba un punto de venta de drogas sintéticas.
Con los elementos reunidos, el fiscal José Sanjuán solicitó una orden de allanamiento, que fue ejecutada por efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas.
Cuando los policías llegaron al edificio, un hombre de 31 años se presentó en el lugar. Según la investigación, habría ido a comprar tusi, también conocido como “cocaína rosa”, y quedó demorado mientras se analizaba su situación procesal.
La sorpresa llegó al ingresar al departamento. Allí, los uniformados encontraron 498 pastillas de éxtasis, más de 100 gramos de tusi, dosis de ketamina y troqueles de LSD.
Además, secuestraron U$S700, alrededor de $5 millones en efectivo y distintos elementos utilizados para la elaboración, manipulación y fraccionamiento de sustancias químicas.
Para los investigadores, el hallazgo más importante fue la presunta existencia de un centro de distribución de drogas sintéticas, con capacidad para abastecer no solo al mercado tucumano, sino también a otras provincias del NOA.
Uno de los datos que más llamó la atención fue el diseño de las pastillas de éxtasis. Cada una tenía grabado el rostro de Pablo Emilio Escobar Gaviria, el histórico narcotraficante colombiano conocido como “El Patrón del Mal”.
Según explicó el comisario Jorge Nacusse, las organizaciones que producen éxtasis suelen usar figuras, logos o colores específicos para identificar sus productos y diferenciarse dentro del mercado ilegal.
Los investigadores señalaron que no habría antecedentes en Argentina de secuestros de éxtasis con esta marca, aunque sí se registraron casos similares en Colombia y Chile. Por eso, ese detalle abrió una nueva línea de investigación para determinar el origen de las sustancias y posibles conexiones con otras organizaciones.
El valor económico de la droga también impactó a los investigadores. Solo las 498 pastillas de éxtasis tendrían un valor estimado cercano a los $20 millones, tomando como referencia un precio promedio de $40.000 por unidad en el mercado ilegal.
Otro punto considerado histórico fue la cantidad de tusi incautada. Según las autoridades, nunca antes se había decomisado semejante volumen de esta droga sintética en un operativo realizado en Tucumán.
El tusi es una mezcla de distintas sustancias psicoactivas que puede incluir ketamina, MDMA, metanfetaminas, cafeína, cocaína y otros compuestos. Su composición variable la vuelve especialmente peligrosa, ya que quienes la consumen muchas veces no saben qué contiene cada dosis.
La investigación continúa abierta. Los pesquisas sospechan que la organización podría haber distribuido drogas sintéticas en Salta, Catamarca y Santiago del Estero, además de Tucumán.
También buscan determinar dónde se encuentra la máquina utilizada para acuñar las pastillas, ya que ese elemento no fue hallado durante el allanamiento.
Por el caso quedó detenido Luis Enrique Sánchez Loria, de 36 años, señalado como propietario del departamento allanado.





