El gobernador Osvaldo Jaldo y el exintendente Germán Alfaro mantuvieron una cena reservada la semana pasada para hablar del escenario político de Tucumán y del armado electoral rumbo a 2027, luego de las fuertes declaraciones que Alfaro había realizado contra una eventual reelección de Rossana Chahla en la Capital. Según la información publicada este miércoles, el encuentro terminó sin ruptura y Alfaro continuará dentro del espacio oficialista, donde Jaldo ya definió a Chahla como su candidata para disputar nuevamente la intendencia.
La reunión se produjo después de varios días de tensión dentro del oficialismo tucumano.
Alfaro había afirmado públicamente que, si Chahla era nuevamente candidata a intendenta de San Miguel de Tucumán, el peronismo podía perder la Capital. Sin embargo, también había ratificado que su sector continúa acompañando el proyecto político encabezado por Jaldo.
En medio de ese escenario, el gobernador y el exintendente decidieron sentarse a conversar.
La cena se habría desarrollado en buenos términos y tuvo como principales temas el armado electoral, la situación interna del oficialismo y las elecciones provinciales previstas para 2027.
El dato central que dejó el encuentro es que Alfaro no planteó abandonar el espacio y tampoco habría recibido un pedido para alejarse.
De esta manera, continuará formando parte del armado político de Jaldo, pese a sus diferencias respecto de la candidatura de Chahla.
La situación también lo coloca frente a un escenario particular: si permanece dentro del oficialismo, deberá convivir políticamente con la candidatura de la actual intendenta, a quien había cuestionado públicamente semanas atrás.
Jaldo, por su parte, viene mostrando a Rossana Chahla como una de las principales figuras de su armado electoral junto al vicegobernador Miguel Acevedo.
La historia habría sumado un nuevo capítulo este miércoles, ya que Jaldo y Alfaro habrían mantenido un segundo encuentro, aunque hasta el momento no trascendieron mayores detalles de esa conversación.
Así, después de semanas de declaraciones cruzadas, el oficialismo busca bajar la tensión en la Capital y ordenar sus filas de cara a una elección en la que la intendencia de San Miguel de Tucumán aparece como uno de los principales territorios en disputa.





