La Yamaha MT-03 que le habían robado al comerciante tucumano Gonzalo Farías, propietario de Boa Terra, fue recuperada este viernes durante un procedimiento de la Patrulla Motorizada Capital en San Miguel de Tucumán. Según informó la Policía, los efectivos sorprendieron a un hombre de 32 años mientras retiraba partes de la motocicleta y, al verificar los datos del rodado, comprobaron que tenía un pedido de secuestro vigente por hurto. El sospechoso quedó aprehendido por encubrimiento, mientras que la moto y otros elementos fueron secuestrados y puestos a disposición de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos N.º 2 del Centro Judicial Capital.
La historia había comenzado un día antes, cuando Farías contó públicamente que la moto había sido robada frente a su negocio. El comerciante, dedicado al cultivo no convencional y a la venta de frutas, verduras y alimentos sin TACC, explicó que el hecho se sumaba a otros episodios de inseguridad que había sufrido durante los últimos años. Además, señaló que había comprado el vehículo con mucho esfuerzo y con la intención de realizar un viaje junto a su hija. El golpe emocional fue tan fuerte que llegó a expresar: “Tengo ganas de abandonar todo”, aunque luego contó que un mensaje de su hija lo ayudó a cambiar de ánimo y decidir que iba a seguir adelante.
Después de enterarse de que la motocicleta había sido recuperada, Farías volvió a utilizar sus redes sociales, pero esta vez no lo hizo con bronca ni con amenazas. En cambio, publicó un mensaje dirigido a un joven al que, según su propio relato, vincula con el robo. “Cuando me enteré que eras menor, me dolió más”, escribió. En el mismo texto habló de su propia historia, de años difíciles y de decisiones equivocadas que también atravesó durante su vida, y sostuvo que entiende que las malas juntas o las ganas de conseguir cosas rápido pueden llevar a un joven por un camino equivocado.
El mensaje tomó un giro inesperado cuando el comerciante expresó: “Yo te perdono de corazón”. Farías remarcó que la moto tenía un valor especial porque había sido conseguida después de años de trabajo y sacrificio. “Nada de lo que tengo me lo regalaron”, señaló, al contar que lleva nueve años trabajando entre el campo, el mercado y la verdulería. Lejos de quedarse solo con el reclamo, planteó que le gustaría hablar con el joven y con sus padres y, si ellos están de acuerdo, darle una oportunidad laboral para enseñarle el oficio que a él le permitió salir adelante.
“Quiero mostrarte que con trabajo y sacrificio vos también podés conseguir tus cosas, tu moto y mucho más. Pero bien, con la frente en alto”, escribió Farías. En su publicación también cuestionó a otra persona, a quien señaló como quien presuntamente estaba desarmando la motocicleta, y la acusó de involucrar a jóvenes en situaciones delictivas.
La causa continuará ahora en manos de la Justicia, que deberá establecer las responsabilidades de cada una de las personas involucradas. Mientras tanto, la recuperación de la moto tuvo un cierre inesperado: en lugar de responder con enojo, el dueño eligió enviar un mensaje de perdón y ofrecer una oportunidad de trabajo al joven que, según su publicación, habría participado del hecho.





