Una importante mortandad de peces fue registrada en las últimas horas en el río Salí, a la altura de Los Bulacio, a unos 30 kilómetros de San Miguel de Tucumán, donde pescadores filmaron miles de bagres y mojarras muertos o agonizando, mientras la Provincia activó protocolos para investigar qué provocó el fenómeno y tomar muestras del agua y de los ejemplares afectados.
Las imágenes fueron registradas durante la tarde del lunes y rápidamente generaron preocupación entre pescadores y vecinos de la zona.
En los videos se observan numerosos peces flotando sin vida sobre el cauce del río Salí, mientras otros aparecen encallados en la orilla con serias dificultades para sobrevivir.
El hecho ocurrió en un sector cercano a zonas habitadas, lo que aumentó la inquietud por las posibles consecuencias ambientales y sanitarias del episodio.
La mortandad llamó aún más la atención porque, según sectores vinculados a la pesca, en los últimos meses se venía observando una recuperación de las poblaciones de peces en la cuenca Salí-Dulce.
Esa mejora habría estado favorecida por las abundantes lluvias registradas durante la última temporada, especialmente en distintos puntos ubicados entre El Cadillal y el embalse Río Hondo.
Sin embargo, la aparición de miles de peces muertos reavivó la preocupación por antecedentes similares ocurridos en otros tramos del río Salí en años anteriores.
Pescadores de la zona señalaron que no recuerdan una situación de estas características tan cerca de la capital tucumana.
Tras la difusión de los videos, las imágenes fueron enviadas a organismos provinciales con competencia en materia ambiental y de conservación de fauna.
Según trascendió, la Provincia activó los protocolos previstos para este tipo de situaciones. Entre las medidas se encuentran el relevamiento de la zona, la toma de muestras de agua y la recolección de peces para su análisis.
Los estudios buscarán determinar si la mortandad estuvo relacionada con factores naturales, cambios en la calidad del agua o alguna otra situación que haya afectado a la fauna del río.
Una vez que estén los resultados, las autoridades definirán qué medidas deberán tomarse y si existen responsabilidades vinculadas al episodio.





