Un hombre de 74 años, identificado como Eduardo Arreyes, murió durante la madrugada de este lunes al incendiarse su vivienda ubicada en Crisóstomo Álvarez al 1600, en la zona del Abasto, en San Miguel de Tucumán. El fuego comenzó cerca de las 2.30, por causas que todavía se investigan, y su esposa logró salir de la casa para pedir ayuda mientras bomberos, policías y personal de Defensa Civil trabajaban en el lugar.
Según los primeros informes, Arreyes se encontraba dentro de la vivienda junto a su esposa, María López, de 70 años, quien estaba en otra habitación cuando escuchó el pedido de auxilio.
Antes de morir, el hombre habría alcanzado a gritarle: “me estoy quemando”.
La mujer intentó buscar agua para ayudarlo, pero el avance de las llamas y la presencia de humo la obligaron a salir de la casa.
Desesperada, pidió ayuda a una vecina, quien colaboró para dar aviso a la Policía.
Minutos después llegaron al lugar efectivos policiales, personal de Bomberos y agentes de Defensa Civil, que comenzaron a combatir el incendio.
Una vez que el fuego fue controlado, los bomberos ingresaron a la vivienda y encontraron a Eduardo Arreyes sin vida.
Por el momento, no se informó qué provocó el incendio y no se descarta ninguna hipótesis.
Personal del Ministerio Público Fiscal realizó las primeras pericias para determinar cómo se iniciaron las llamas y reconstruir lo ocurrido dentro de la casa.





