El Servicio Meteorológico Nacional anticipó que Tucumán atravesará durante los próximos tres meses, entre julio, agosto y septiembre de 2026, un período con muy pocas lluvias, temperaturas por encima de lo normal y mayor riesgo de incendios forestales. La advertencia surge del último Pronóstico Climático Trimestral, que ubica a la provincia y al resto del NOA dentro de una etapa de Estación Seca, con condiciones que podrían afectar especialmente a zonas de pedemonte y áreas serranas.
Según el informe del SMN, las precipitaciones serán escasas o incluso nulas durante gran parte del trimestre. Aunque no se descartan lluvias aisladas e intensas en algunos momentos, el panorama general será de déficit de humedad.
El organismo explicó que esta situación responde al análisis de modelos climáticos internacionales y de las condiciones oceánicas y atmosféricas. Esas proyecciones anticipan un invierno y comienzo de primavera con valores alejados de los promedios históricos.
En cuanto a las temperaturas, el pronóstico indica que Tucumán tendrá registros superiores a los habituales para esta época del año. Esta tendencia también alcanzará a otras provincias del NOA, además de Cuyo y Córdoba.
De todos modos, el SMN aclaró que el invierno todavía puede traer ingresos de aire polar. Durante la primera mitad del trimestre podrían registrarse frentes fríos, con descensos marcados de temperatura por algunos días y posibilidad de heladas localizadas.
Uno de los puntos que más preocupa es el aumento del riesgo de incendios forestales. La combinación de sequía, baja humedad y temperaturas más altas puede favorecer la propagación del fuego, sobre todo en zonas de monte, pedemonte y áreas serranas.
Por ese motivo, el organismo recomendó seguir las actualizaciones del Sistema de Alerta Temprana y prestar atención a los pronósticos diarios y semanales, ya que las condiciones meteorológicas pueden cambiar en el corto plazo.
Las autoridades también pidieron extremar los cuidados para evitar focos ígneos. En este contexto, se recomienda no realizar quemas, no arrojar colillas de cigarrillos y evitar cualquier acción que pueda generar fuego en zonas de vegetación seca.





