Solana, una mujer de 49 años de San Miguel de Tucumán, murió durante la madrugada del domingo luego de sufrir un cuadro compatible con una picadura de araña, tras haber pasado varios días en una vivienda de La Arboleda, en la zona de San Pablo, Lules. Su familia advirtió sobre la importancia de consultar de inmediato ante cualquier sospecha, ya que el tiempo de atención puede ser clave para evitar complicaciones graves.
La mujer era madre de dos hijos, de 13 y 20 años, y vivía en el centro de la capital tucumana. Según relató su hermana, Carolina Díaz, los primeros síntomas aparecieron un martes, cuando Solana comenzó a sentir molestias en la zona donde creían que había sido picada.
De acuerdo con la familia, Solana consultó a un médico, quien le aplicó una inyección para aliviar el dolor y le indicó que se trataba de una picadura de araña. Sin embargo, aseguran que no fue derivada a un hospital para una evaluación más profunda ni para determinar qué especie la había atacado.
Con el paso de los días, el cuadro empeoró. El viernes, su pareja notó que estaba desorientada y con fiebre superior a los 38 grados. “La veía rara, como ida”, recordó Carolina. Esa misma noche fue internada de urgencia.
Al ingresar al hospital, los médicos advirtieron que su estado era extremadamente grave. A partir de una foto de la lesión, especialistas consultados por allegados señalaron que los síntomas eran compatibles con una picadura de una araña de importancia médica.
Según contó la familia, también les advirtieron que el tiempo recomendado para aplicar el antídoto ya había pasado. “Nos dijeron que se debe colocar dentro de las primeras 36 horas”, relató Carolina.
De todos modos, la familia logró que se le administrara el tratamiento, aunque el pronóstico ya era crítico. Finalmente, Solana murió durante la madrugada del domingo.
El caso volvió a encender la alerta entre especialistas, quienes remarcan que ante la sospecha de una picadura peligrosa no hay que esperar a que los síntomas empeoren. La consulta médica debe ser inmediata.
De acuerdo con un informe compartido por la bióloga Evelyn Cortez, referente del programa de animales ponzoñosos de la División Zoonosis del Siprosa, en Tucumán existen dos géneros de arañas de importancia médica: la Loxosceles, conocida como araña de los rincones o araña violín, y la Latrodectus, popularmente llamada viuda negra.
La especialista explicó que todas las arañas poseen veneno y pueden causar reacciones locales, pero que algunas especies pueden provocar cuadros severos, con fiebre, necrosis de la piel, contracturas musculares o alteraciones neurológicas.
La araña de los rincones suele estar presente en viviendas y se esconde detrás de cuadros, muebles, espejos, dentro de roperos o entre ropa guardada. Tiene hábitos nocturnos y suele picar cuando queda atrapada contra el cuerpo, especialmente dentro de la ropa o la ropa de cama.
Para la familia de Solana, contar lo ocurrido tiene un objetivo claro: evitar que otras personas minimicen una picadura y pierdan tiempo valioso.
“Queremos que la gente sepa que esto puede pasar y que hay que actuar rápido”, expresó Carolina.
Los especialistas recomiendan acudir de inmediato a un centro de salud si se sospecha una picadura de araña peligrosa. También sugieren, si es posible, sacar una foto de la araña o de la lesión para ayudar a su identificación.
Además, aconsejan no usar remedios caseros, evitar la automedicación y prestar atención a síntomas como fiebre, dolor intenso, inflamación progresiva o cambios en la piel.
Como medidas de prevención, la División Zoonosis recomienda sacudir ropa, calzado y prendas guardadas; revisar detrás de cuadros y muebles; mantener limpios depósitos y rincones oscuros; alejar las camas de las paredes; tener cuidado al mover escombros, leña o materiales acumulados; y usar guantes y ropa adecuada en tareas rurales o de limpieza.
El Siprosa informó que los hospitales con disponibilidad de tratamiento para este tipo de accidentes son el Hospital del Niño Jesús, Hospital Ángel C. Padilla, Hospital Centro de Salud Zenón Santillán, Hospital Eva Perón, Hospital Nicolás Avellaneda, Hospital Regional de Concepción, Hospital General Lamadrid y Hospital Médici de Tafí del Valle.





