Un hombre de 44 años, apodado “Bart Simpson”, quedó con prisión preventiva por 57 días acusado de haber participado en el violento robo cometido en octubre de 2025 en el restaurante Casa Croix, ubicado en la zona de El Corte, en Yerba Buena. La medida fue dispuesta este viernes durante una audiencia solicitada por la Unidad Especializada de Robos y Hurtos II, mientras la Justicia busca a un quinto integrante de la banda que permanece prófugo.
El Ministerio Público Fiscal lo imputó como presunto coautor del asalto en el que cinco empleados fueron reducidos, amenazados y maniatados dentro del local.
La acusación fue presentada por la auxiliar de fiscal Florencia Cocimano, bajo la dirección de la fiscal Susana Cordisco.
Al acusado se le atribuyó provisoriamente el delito de robo doblemente agravado, por haber sido cometido en poblado y en banda, y por el uso de un arma de fuego no operativa.
Durante la audiencia se informó que “Bart Simpson” es el cuarto acusado por el caso. Además, se indicó que el sospechoso ya había sido condenado en 2012 a cuatro años de prisión.
El robo ocurrió el 6 de octubre de 2025, alrededor de la 1 de la madrugada, cuando cinco empleados de Casa Croix, ubicado en avenida Aconquija al 3400, se encontraban cerrando el restaurante.
Según la teoría del caso de la Fiscalía, los asaltantes llegaron hasta una entrada lateral del local, sobre calle Los Pinos 39, a bordo de una motocicleta Honda CG Titán y una camioneta Peugeot 2008.
Tres hombres ingresaron con los rostros cubiertos y portando armas de fuego. Allí amenazaron a los trabajadores, los obligaron a tirarse al piso y los ataron con alambres.
Luego exigieron la entrega de la recaudación y, según la acusación, se llevaron más de $3 millones en efectivo, además de celulares y otras pertenencias de los empleados.
La Fiscalía sostuvo que el robo fue parte de un plan cuidadosamente preparado y coordinado, ya que los acusados habrían aprovechado el momento en que el restaurante estaba cerrando y las víctimas realizaban tareas de administración y limpieza.
Después del asalto, los delincuentes también se apoderaron de un Chevrolet Joy perteneciente a uno de los empleados y escaparon en ese vehículo, junto con la motocicleta y la camioneta utilizadas para llegar al lugar.
Antes de retirarse, según lo expuesto en la audiencia, volvieron al interior del restaurante y se llevaron latas de cerveza, mientras las víctimas quedaron maniatadas dentro del local.
La Fiscalía también indicó que el auto de una de las víctimas fue posteriormente quemado de manera intencional.





