Raúl Alfredo Moyano, un docente jubilado de 59 años, es buscado desde el lunes 12 de octubre después de desaparecer mientras descendía solo del cerro Ñuñorco, en la zona de El Mollar. El hombre había subido por primera vez a ese cerro y cerca de las 17 horas envió un último mensaje a su familia para avisar que comenzaba el descenso. Desde entonces no hubo nuevas noticias sobre su paradero y su hija, Suyay Moyano, reclama que se intensifique la búsqueda con más recursos, tecnología y el rastreo del chip de su teléfono celular.
Moyano, que actualmente vive en el sur del país, había llegado a Tucumán a fines de septiembre para participar de un aniversario familiar y visitar a sus seres queridos. Según relató su hija, es una persona acostumbrada al senderismo y suele realizar caminatas en la Patagonia y el norte argentino, aunque era la primera vez que ascendía al Ñuñorco. Durante el recorrido compartió mapas de la aplicación que utilizaba y coordinó con sus familiares el horario en el que debían buscarlo al finalizar la caminata.
La preocupación comenzó cuando pasaron varias horas y Raúl no llegó al punto acordado. La familia inició una búsqueda por la zona y esa misma noche acudió a la Policía. Suyay aseguró que la denuncia recién fue tomada varias horas después y cuestionó la forma en la que se coordinó el operativo durante las primeras jornadas.
Uno de los principales reclamos de la familia está relacionado con el teléfono celular del desaparecido, que actualmente se encuentra apagado. “La única esperanza que tenemos es la del chip”, expresó Suyay, quien explicó que necesitan una autorización y gestiones con la empresa telefónica para intentar determinar su última ubicación. Según afirmó, les indicaron que ese procedimiento podría demorar entre dos y tres días, algo que genera preocupación por el tiempo transcurrido.
En el operativo participan la Policía, Bomberos Voluntarios, Policía Federal, baqueanos y vecinos de la zona, aunque la hija del docente pidió un despliegue todavía mayor. También reclamó la utilización de drones, helicópteros y personal especializado en montaña, especialmente por las condiciones cambiantes del clima. Según su relato, hay voluntarios dispuestos a colaborar, pero algunas salidas se habrían visto limitadas por decisiones operativas vinculadas al mal tiempo.
La causa está en manos de la Comisaría de El Mollar y de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad e Integridad Física del Centro Judicial Monteros. Suyay pidió además que el fiscal interviniente se haga presente en la zona y supervise de manera directa el operativo. Mientras pasan las horas, la familia mantiene el pedido de ayuda y espera que cualquier dato, registro o información permita encontrar a Raúl con vida.





