Renunció Manuel Adorni y Santilli queda a un paso de la Jefatura de Gabinete

Publicado el: 27 junio, 2026

Manuel Adorni presentó este sábado su renuncia como jefe de Gabinete de la Nación, tras más de tres meses de crisis política, mediática y judicial por cuestionamientos vinculados a su patrimonio, y el Gobierno de Javier Milei ya tendría decidido avanzar con Diego Santilli como reemplazante para intentar ordenar la gestión, recuperar diálogo político y descomprimir la presión interna y parlamentaria.

La salida de Adorni marca el final de una de las etapas más turbulentas del gobierno libertario desde su llegada al poder.

Durante semanas, el funcionario fue sostenido públicamente por Javier Milei y por Karina Milei, pese al crecimiento del escándalo y a las críticas dentro del propio oficialismo.

Sin embargo, la presión de ministros, legisladores y dirigentes libertarios terminó volviendo insostenible su continuidad en el cargo.

A ese escenario se sumaba la discusión en el Congreso de una posible interpelación y una moción de censura, impulsadas por la oposición, que amenazaban con generar una nueva derrota política para la Casa Rosada.

La renuncia fue formalizada mediante una extensa carta dirigida al Presidente.

Gracias por entender las razones y entenderme a mí. Por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos”, escribió Adorni en el texto.

El ahora exfuncionario aseguró que decidió dejar el cargo para preservar a su familia del “hostigamiento” y de las denuncias que, según sostuvo, afectaron profundamente su vida personal.

También negó haber cometido hechos de corrupción.

Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”, afirmó.

Pese a su defensa pública, dentro del Gobierno el clima ya era irreversible. En la Casa Rosada admitían que el caso había dejado de ser un problema personal de Adorni y se había convertido en un obstáculo para toda la administración nacional.

El deterioro político comenzó a acelerarse en marzo, cuando trascendió que su esposa, Bettina Angeletti, integró una comitiva oficial que viajó con Milei a Nueva York para participar de la denominada “Semana Argentina”.

Luego apareció otro episodio que profundizó el desgaste: un video mostró a Adorni abordando un vuelo privado hacia Punta del Este durante el fin de semana largo de Carnaval junto a su familia y al empresario Marcelo Grandio, contratista de la TV Pública.

La polémica creció todavía más con la aparición de una vivienda en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, escriturada a nombre de su esposa y que no figuraba en la declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción.

También se sumaron revelaciones sobre un departamento en Caballito y una operatoria financiera para su compra mediante una hipoteca otorgada por dos jubiladas.

Las explicaciones públicas del funcionario no lograron frenar las críticas. En una conferencia de prensa en Casa Rosada, además, protagonizó un fuerte cruce con periodistas y lanzó la frase “Sos apenas un periodista”, que se convirtió en uno de los momentos más recordados de su paso por el Gobierno.

Su exposición ante la Cámara de Diputados tampoco alcanzó para calmar la situación. Allí sostuvo que había cumplido con la Ley de Ética Pública y negó haber ocultado bienes, pero luego surgieron nuevos datos que volvieron a alimentar las sospechas.

La situación se agravó cuando, en sede judicial, un contratista declaró que las remodelaciones en la vivienda del country habrían demandado unos 245.000 dólares, pagados en efectivo y en moneda estadounidense.

Entre las obras mencionadas figuraban mejoras estructurales y la construcción de una cascada sobre la pileta de la propiedad.

Cuando finalmente actualizó su declaración jurada, Adorni explicó que parte de su patrimonio provenía de una herencia en dólares encontrada en la vivienda de su padre fallecido y de una inversión en bitcoins realizada en 2014.

Esas explicaciones tampoco convencieron a la oposición ni a sectores del propio oficialismo.

En paralelo, la crisis comenzó a afectar la agenda legislativa del Gobierno. La permanencia de Adorni complicaba negociaciones en el Congreso y concentraba la atención pública sobre el escándalo patrimonial.

Durante los últimos días, algunos movimientos internos anticipaban el desenlace. La renuncia del secretario de Prensa, Javier Lanari, y la designación del economista Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial fueron leídas como parte de una reorganización política y comunicacional.

Aunque Milei había insistido hasta último momento en respaldar a Adorni, la presión interna terminó inclinando la balanza.

Con el regreso del Presidente al país, Karina Milei coordinó los detalles de la transición y terminó aceptando la renuncia.

Ahora, el nombre que suena con más fuerza para ocupar la Jefatura de Gabinete es el de Diego Santilli, actual ministro del Interior.

Su llegada buscaría darle al Gobierno mayor capacidad política para negociar con gobernadores, bloques legislativos y sectores de la oposición dialoguista.

Deja un comentario

(0381) 156806263
San Martín 462